De la colección «Queremos un futuro verde» (Parte 2)

Ya llevamos tiempo navegando

en este mar tenebroso

donde la basura se acumula

en islas flotantes y herrumbre.

Pescamos de vez en cuando

para contemplar los peces

pero no nos atrevemos a cocinarlos

al verlos en nuestras manos

como cuerpos extraños e inertes.

Ayer en la reunión del día

donde se exponen panes y novedades

se asomaron los temores

de no llegar al destino

que habíamos querido.

Según las estrellas nos dicen

que no quedan muchos días

para pisar la tierra prohibida

donde habita la no vida.

Pero nadie quiere volver

nadie desea marchar a casa

tanto esfuerzo invertido

nos empuja adelante

con el corazón firme

la esperanza en el corazón

y la determinación como gasolina

que nos empuja siempre, arriba.

Llegamos a puerto

¡Todo es silencio!

Ni hombres, ni máquinas en movimiento

nos esperan saludando

dando la bienvenida al extraño

solo el silencio y vacío

de un mundo agotado.

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