La historia de este libro, nos relata la huida de un mentalista de aquellos que intentan utilizarlo como arma, contra sus semejantes. Es perseguido por personas que aman el poder  y buscan conocer los misterios que esconden las personas, para poderlas controlar.
Algo parecido a “La información es el poder”. Pero a diferencia que nadie da su permiso para ser sondeado.
Siempre nos han mostrado a los mentalistas como a seres peligrosos que intentan aprovechase de los demás. Numerosas películas como Scanners y algo parecido a “La fuerza” de la saga Star Wars, nos muestran la lucha entre el dominio y la bondad. Algo inherente a la voluntad de todo ser humano.
El mentalismo también se asocia al dominio de otra persona para que esta haga la voluntad del otro, imponiéndole ideas en su cabeza. Por ello el personaje de este relato, huye de aquellos que quieren convertirlo en un arma. ¿Por qué el mundo no es suficientemente triste para hacerlo un poco más?
El mentalista de nuestra historia ama la belleza del mundo, la libertad de las personas y su libre albedrio. Por eso huye, se esconde y soporta la tortura de aquellos que desean dominarlo a él.
Es una batalla cruenta, donde el mentalista se ve obligado a estar solo, debido a la desconfianza que suscita en aquellos que le rodean y conviven con él. Por ello debe enfrentarse solo contra aquellos que le persiguen.
Un libro lleno de enigmas y de advertencias para aquellos que desean el poder y se desvían de sus buenas intenciones.
Un relato lleno de esperanza, amor e ilusión por una vida mejor. Donde parecen seres fantásticos, como los elfos. Que en su bondad ayudan a este fugitivo.