De la colección «Quiero un futuro verde» (Parte 3)

El camino es largo

penoso el caminar

cada paso un tormento

para los ojos y el alma

por la tierra desolada.

Nadie a la vista

ni animales, ni humanos

la tierra yerma, agotada

levanta polvo a cada paso.

El sendero es ancho

circulamos por grandes avenidas

antiguamente llenas de vida

los coches abandonados

se derrumban a nuestro paso.

El alimento escasea

buscamos un río en el mapa

donde poder encontrar algo verde

lleno de vida y esperanza.

Nos quedan dos días de viaje

según los que nos guían

y después ¿que encontraremos?

esperamos que no sean solo ruinas.

El temor nos envuelve las entrañas

no esperábamos tanta destrucción

y si nuestra esperanza es marchita

¿Que será de nuestro mundo?

¿De tantos niños nacidos

con la esperanza de repoblar

este mundo marchito?

¿Pero todo está perdido?

El desánimo pesa como una losa

en frío nos envuelve con su manto

dejando la esperanza como una costra

que debe lavarse y sanar la herida

que nos devolverá a la realidad.

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